Publicado: 15 de Junio de 2016 a las 11:12

Desde una perspectiva cognitivo-conductual trabajamos la capacidad de reconocer nuestros sentimientos y emociones, aprendiendo a detectar que pensamientos están provocando estas emociones y que conductas están originando y manteniendo nuestros problemas, conflictos o malestar.

La terapia pretende enseñarle a:
Afrontar y resolver problemas, dotándole de los recursos necesarios.
Actuar con inteligencia emocional, mejorando su competencia emocional, la conciencia de si mismo, la capacidad de autorregulación y autocontrol.
Aumentar la competencia social, resolver conflictos y lograr sus objetivos mejorando la relación con los demás.
Adaptarse positivamente a los cambios.
Valorar y confiar en uno mismo, crecer personalmente.
Conseguir sus objetivos personales manteniendo la motivación y el optimismo.

Nuestra metodología de trabajo:

Desde el momento en que contacta por teléfono con nosotros, comenzamos a enfocar la solución de sus dificultades, escuchando su demanda y concertando una cita con la Psicóloga especializada.

EVALUACIÓN: A través de la evaluación recogeremos toda la información necesaria que nos permita valorar e identificar los problemas que está viviendo, cuales son las causas que los han originado, por que se sigue manteniendo en la actualidad y las razones por las que no ha podido solucionarlo usted solo/a.

OBJETIVOS: Una vez realizada esta evaluación, le explicaremos porque han surgido sus dificultades y porque continúan estando presentes en su vida. Junto a usted nos marcaremos los objetivos del tratamiento psicológico, los pensamientos, emociones y comportamientos que necesitan ser modificados. Le indicaremos pautas, técnicas y estrategias psicológicas para lograrlos.

INTERVENCIÓN:En la Intervención o tratamiento psicológico le enseñamos a poner en práctica las técnicas, estrategias, habilidades y recursos necesarios para solucionar de forma autónoma todas las dificultades. Aprenderá una nueva forma de afrontamiento que le permitirá superarlas y mejorar su calidad de vida.

SEGUIMIENTO: A medida que los objetivos terapeúticos se van cumpliendo, porque se van afrontando y superando los problemas, la frecuencia de las sesiones se espacia (quince días, un mes, tres meses, seis....). Esta última fase comprende varias tareas, muy importantes para asegurar el éxito de la intervención terapeútica:
Acompañamiento en el afrontamiento autónomo de la problemática.
Prevenir recaídas, comprobar la estabilidad y el mantenimiento de los resultados a lo largo del tiempo.
Supervisión de los objetivos a medio y largo plazo.